BROTHERHOOD: In the Violet Hour (Post Gothic 2019) Abr20

BROTHERHOOD: In the Violet Hour (Post Gothic 2019)...

Los que seáis fieles lectores de laletra (y/o seguidores del podcast), sabéis de la especial devoción que sentimos por cierto dúo sueco de fraternal nombre. Desde un ya lejano 2012 en el que osaron sacarse un discazo como aquel Turn the Gold to Chrome, han ido editando nuevos trabajos y sacando nuevas canciones que no han sido refrendado lo que pensaba de ellos hace siete años: combinan con sapiencia y soltura instrumental lo mejor del clasicismo siniestro, del de antes de popularizarse el término gótico, con el aire melancólico y elegante de los mejores Depeche Mode y en ocasiones con la frialdad del afterpunk más añejo. Esto, que no dejaban de ser más que unas cuarenta palabras que intentaban describir una sensación, una etiqueta, un simple intento de definición, han ido corroborándolo y sosteniéndolo durante estos años. Y esto es precisamente lo difícil. Cualquiera (es una forma de hablar) puede sacar un buen disco. Pero pocos, muy pocos, consiguen tener por un lado un sonido absolutamente personal y reconocible y, por otro, ir mejorando y evolucionando canción a canción, sin perder además un ápice de la esencia. En el caso concreto de este In the Violet Hour, es bastante (creo) absurdo desgranar tema a tema el disco. Los nueve cortes se mueven en parecidos derroteros. Gothic rock, darkwave, teclados bien entendidos, voces cuidadas, ritmos que exudan sabiduría, melodías tremendas y siempre por encima de lo demás… Recuerdan a todo sin parecerse a nada. Hay piezas más “bailables” (en pista sini se entiende) como Rain o Shadows (tema que ya conocíamos en otra versión ligeramente cambiada, pues salió como single hace un par de años), otras más “reflexivas” como Down o Voices… Aunque realmente todas pueden funcionar de una manera parecida, no hay grandes cambios...

FRANK THE BAPTIST: Road Omen (Alice In… 2019) Abr09

FRANK THE BAPTIST: Road Omen (Alice In… 2019)...

Si algo es complicado a día de hoy es sacar buen material en los tiempos que corren, en los que parece que las modas pasajeras y la falta de inspiración son la nota dominante en la mayoría de los casos, pero si encima le sumas a esto la capacidad de poseer un estilo propio, ya se convierte en una ardua tarea bastante compleja de ver en estos nuevos tiempos en los que las piezas del puzzle encajan con cada vez más dificultad. Tras cuatro discos, Frank the Baptist siguen teniendo la facilidad de ser reconocibles desde el primer acorde. Directamente, se podría decir que te pueden gustar o no gustar, pero personalidad tienen, y mucha. Siempre pensé que ellos podrían definir de motu proprio el sonido “steampunk”, más que gótico, debido a su sonido añejo, sus continuas y variadas referencias “vintage”, y su imagen de piano bar con olor a opio y a Bourbon. Tras las aventuras y desventuras de Frank, en el proyecto “crooner” Telegram Frank, y tras una larga temporada dedicado a otros menesteres, el capitán Frank ha vuelto a salir de la tripa de la ballena para arrojarnos este nuevo disco, llamado “Road Omen”, con nueva banda y con un buen soplo de brisa marina en forma de grandes canciones, de hecho las mejores de su carrera, y que mantienen impoluto el sello de la casa como si alguien dudase de que no iba a ser un auténtico lanzamiento de Frank the Baptist. El primer arponazo llega de la mano del primer sencillo “Second Halloween (you better run)”, debidamente salpimentado con un sugerente vídeo en el que el mensaje mandado a la audiencia es bastante más sugerente de lo revelado en el título de la canción. Para ser honestos, me parece...