DER BLAUE REITER: United, Yet Divided (Dark Vinyl 2019) Jun24

DER BLAUE REITER: United, Yet Divided (Dark Vinyl 2019)...

POR FIN, por fin, por fin, llega a mis viejas y resecas manos lo último de Der Blaue Reiter, el proyecto (ahora en formato dúo con Cecilia Bjargo, aunque cuenta con las colaboraciones de Lady Nott y Maria Montes) de Sathorys Elenorth: United, Yet Divided. Como suele ser norma en el combo, United, Yet Divided es un trabajo conceptual, en este caso sobre la guerra fría y, en general, sobre ese siglo XX tan marcado por el muro de Berlín, las dictaduras a ambos lados del muro, etc. Musicalmente, aunque sigue entroncado en el dark folk marcial con toques neoclásicos, el sonido ha ido a lo largo de los años enriqueciéndose con elementos melódicos diversos y, en términos generales, ha adquirido mayor profundidad y variedad. Este sexto trabajo de DBR está publicado el 7 de junio por Dark Vinyl en vinilo y en ecopack (esa especie de digipacks totalmente de cartón, sin espina plástica) de precioso artwork que incluye un cuidado libreto con letras y textos. Es la edición que nos han enviado y la que estamos comentando. Digo esto porque hay dos temas exclusivos que no aparecen en el vinilo: United, Yet Divided (1961-1989, The Berlin Wall) y From A Distant World (2018-2019, The Worry Is Back y este a su vez contiene otros dos que no están en el CD: Spring In Prague (1968, The Czechoslovakian Uprising) y Hunger For Gold (1984, While Romania Is Starving). Vamos que lo suyo sería comprarse ambas ediciones. United, Yet Divided comienza con Prologue (1945, Peace in Europe – The Start Of A New Era). Ha terminado la Segunda Guerra Mundial y la paz llega a Europa (al mundo en realidad, pero si excluimos Hiroshima y Nagasaki, lo “gordo” de la guerra” fue en Europa). Es...

SONSOMBRE: A Funeral For The Sun (Post Gothic 2019) May22

SONSOMBRE: A Funeral For The Sun (Post Gothic 2019)...

Cuatro individuos para iniciar el germen del gothic rock. Tres para explorar órbitas cercanas a la Tierra, o para ponerse máscaras caprinas y atizar percusiones. Dos para dar cabida a una prole de gélidas bandas basadas en sintetizadores, con letras depresivas para góticos y modernos… ¿y uno? ¿se puede marcar diferencia con un proyecto unipersonal? Sonsombre es el proyecto personal de Brandon Pybus (Northern Virginia, EEUU), con la intención de recrear el sonido de Sisters of Mercy, Suspiria, Rosetta Stone, NFD y otras bandas de espíritu noventero. Brandon Pybus se encarga de todo el proceso de composición y grabación de los diferentes instrumentos, incluida su voz. Hay otros casos de propuestas similares, como Lockhowl (también en el sello Gothic Music, anterior encarnación de Post Gothic) o God’s Own Medicine. Si el primero muestra una tendencia hacia sonidos más metaleros y el segundo recuerda (calidad incluída) a una estrella de los 80 como The Mission, Sonsombre hace rememorar en A funeral for the Sun, efectívamente, un montón de diversos grupos de gothic rock y rock oscuro. El álbum empieza con Nocturnal, un tema que sirve de introducción y declaración de intenciones. En su primer minuto se presentan unos teclados que instintívamente recuerdan a Kiss, la intro de London After Midnight a su genial Shatter (All My Dead Friends). El recuerdo es un acto reflejo, no tanto porque sea una intro idéntica (el ritmo y los adornos cambian completamente, la atmósfera es oscura y clásica) como porque LAM ya están indefectíblemente inscritos en el ADN de la corriente gótica. Cuando se desvanecen los teclados, Nocturnal desemboca en una explosión de guitarras estridentes, bajo y batería que amplían la base de la intro; un poco después, la voz impostada y dramática de Brandon, escuela Eldritch, se presenta...

CULTURE KULTÜR: Humanity (Caustic Records 2019) May10

CULTURE KULTÜR: Humanity (Caustic Records 2019)...

Ya era hora. Ya era hora de que me pusiera con Humanity, el último disco de Culture Kultür. Ya era hora. Ya era hora diréis muchos, salió a primeros de año en Caustic Records. Pues sí, ya era hora, sí. Pero es que es un disco, para mí, tremendamente difícil de comentar. ¿Porque es un mal disco? En absoluto. ¿Porque lo voy a comentar por compromiso y así, mejor ni hacerlo? Pues tampoco. La cuestión, como suele ser casi siempre, es bastante más sencilla y al mismo tiempo, bastante más complicada. Y personal además. Os cuento.   Culture Kultür no deberían gustarme. No deberían gustarme nada de nada. Su mezcla de EBM clasicón, synthpop y darkwave (también de corte clásico) me echa para atrás muchas veces a la hora de acercarme a un sonido. Me he criado con los teclados depecheros, como muchos, pero eso solo ha servido, años mediante, a que me interesen DICHOS teclados depecheros. Y solo los anteriores (en general) a 1990. Por tanto, la preponderancia casi exclusiva de teclas, la ausencia de guitarras, los ritmos programados, etc, etc etc debería de descartar a Humanity (y por extensión a Culture Kultür) de mis altares. Como sucede exactamente con casi la totalidad de grupos que se mueven en parámetros similares. Sin embargo, no es así. Culture Kultür me gustan bastante, por resumirlo en una palabra y Humanity, sinceramente, me ha encantado. Por difícil de creer que parezca, que lo parece. No tengo ni la más remota idea de que es lo que hace este disco, este grupo, diferente a todo lo demás del género. Por eso decía al principio que me resultaba muy difícil comentar este disco. Llevo dándole vueltas desde la primera vez que escuché aquel Refugee que lanzaron como adelanto....

BROTHERHOOD: In the Violet Hour (Post Gothic 2019) Abr20

BROTHERHOOD: In the Violet Hour (Post Gothic 2019)...

Los que seáis fieles lectores de laletra (y/o seguidores del podcast), sabéis de la especial devoción que sentimos por cierto dúo sueco de fraternal nombre. Desde un ya lejano 2012 en el que osaron sacarse un discazo como aquel Turn the Gold to Chrome, han ido editando nuevos trabajos y sacando nuevas canciones que no han sido refrendado lo que pensaba de ellos hace siete años: combinan con sapiencia y soltura instrumental lo mejor del clasicismo siniestro, del de antes de popularizarse el término gótico, con el aire melancólico y elegante de los mejores Depeche Mode y en ocasiones con la frialdad del afterpunk más añejo. Esto, que no dejaban de ser más que unas cuarenta palabras que intentaban describir una sensación, una etiqueta, un simple intento de definición, han ido corroborándolo y sosteniéndolo durante estos años. Y esto es precisamente lo difícil. Cualquiera (es una forma de hablar) puede sacar un buen disco. Pero pocos, muy pocos, consiguen tener por un lado un sonido absolutamente personal y reconocible y, por otro, ir mejorando y evolucionando canción a canción, sin perder además un ápice de la esencia. En el caso concreto de este In the Violet Hour, es bastante (creo) absurdo desgranar tema a tema el disco. Los nueve cortes se mueven en parecidos derroteros. Gothic rock, darkwave, teclados bien entendidos, voces cuidadas, ritmos que exudan sabiduría, melodías tremendas y siempre por encima de lo demás… Recuerdan a todo sin parecerse a nada. Hay piezas más “bailables” (en pista sini se entiende) como Rain o Shadows (tema que ya conocíamos en otra versión ligeramente cambiada, pues salió como single hace un par de años), otras más “reflexivas” como Down o Voices… Aunque realmente todas pueden funcionar de una manera parecida, no hay grandes cambios...

FRANK THE BAPTIST: Road Omen (Alice In… 2019) Abr09

FRANK THE BAPTIST: Road Omen (Alice In… 2019)...

Si algo es complicado a día de hoy es sacar buen material en los tiempos que corren, en los que parece que las modas pasajeras y la falta de inspiración son la nota dominante en la mayoría de los casos, pero si encima le sumas a esto la capacidad de poseer un estilo propio, ya se convierte en una ardua tarea bastante compleja de ver en estos nuevos tiempos en los que las piezas del puzzle encajan con cada vez más dificultad. Tras cuatro discos, Frank the Baptist siguen teniendo la facilidad de ser reconocibles desde el primer acorde. Directamente, se podría decir que te pueden gustar o no gustar, pero personalidad tienen, y mucha. Siempre pensé que ellos podrían definir de motu proprio el sonido “steampunk”, más que gótico, debido a su sonido añejo, sus continuas y variadas referencias “vintage”, y su imagen de piano bar con olor a opio y a Bourbon. Tras las aventuras y desventuras de Frank, en el proyecto “crooner” Telegram Frank, y tras una larga temporada dedicado a otros menesteres, el capitán Frank ha vuelto a salir de la tripa de la ballena para arrojarnos este nuevo disco, llamado “Road Omen”, con nueva banda y con un buen soplo de brisa marina en forma de grandes canciones, de hecho las mejores de su carrera, y que mantienen impoluto el sello de la casa como si alguien dudase de que no iba a ser un auténtico lanzamiento de Frank the Baptist. El primer arponazo llega de la mano del primer sencillo “Second Halloween (you better run)», debidamente salpimentado con un sugerente vídeo en el que el mensaje mandado a la audiencia es bastante más sugerente de lo revelado en el título de la canción. Para ser honestos, me parece...