GHOULTOWN: Ghost of the Southern Son (Angry Planet 2017) May16

GHOULTOWN: Ghost of the Southern Son (Angry Planet 2017)...

Casi 10 años han pasado desde que Ghoultown publicase su último trabajo de estudio, sin contar The Unforgotten: Rare & Un-Released (2012), Life After Sundown (2008). 8 años desde que pudiese disfrutar de su directo en el Wave–Gotik–Treffen (2010)… Y, por fin, publican su quinto álbum.   A pesar de que su obra cumbre sea el Life After Sundown y de que su salto de calidad se produjese en 2006 con su Bury Them Deep, este nuevo trabajo no tiene mucho que envidiar a los mencionados, excepto por algún detalle que pasaremos a explicar. La evolución de Ghoultown ha sido un tanto curiosa. Proceder de grupos de la escena cuasiheavy o doom como Solitude Aeturnus y The Killcreeps (cosa que se puede apreciar con bastante claridad en las composiciones de Count Lyle, principal componente de la banda) y evolucionar a una de las formaciones fundacionales del gothabilly es algo que a los tejanos no se les puede negar. Aunque el endurecimiento de la guitarra se puede apreciar en estos últimos trabajos, ya que los primeros discos se notaban más fronterizos, más sureños, iniciadores de un movimiento inexistente y que estaba por crear, y del que sin ser los únicos abanderados, por supuesto, sí son, creo, de los que más altas cifras de popularidad han conseguido y que todavía siguen en activo sacando discos y dando conciertos, aunque fuera de las fronteras de Texas es difícil verlos (este año darán un par de conciertos en Inglaterra). Dónde están Shadow Reichenstein o mis adorados Cult Of The Psychic Fetus… Nacido Robert Lyle Steadham, como escritor Lyle Blackburn y como músico Count Lyle (desconozco si tiene alguno como criptozoólogo), él es el alma máter de la banda desde los inicios, a Ghoultown creo que nadie le negará...

MEPHISTO WALZ: Scoundrel (Autoproducido 2017) May14

MEPHISTO WALZ: Scoundrel (Autoproducido 2017)...

  Complicado y, a la vez, simple. Es el sentimiento general cuando se ha de escribir una reseña de uno de los grupos más icónicos de la movida siniestra, y más cuando su tiempo hace ya años, por no decir décadas, que “supuestamente” ha pasado. Evidentemente, y por suerte, no podemos esperar nada más que lo obvio, doce temas marca de la casa, presididos por ese delay guitarrero único e indiscutible propiedad de Bari Bari, alma mater desde el principio de los tiempos de Mephisto Walz, líder de los garitos oscuros, camisetas, parches y chapas, aparte de banda sonora de parte de nuestras vidas. Tras un par de discos bastante irregulares en mi opinión, y con una intención de cambio, si eso fuera posible en grupos de esta clase, el capilarmente tocado por la mano de dios Barry Galvin ha tenido a bien darnos lo que más nos gusta, un buen puñado de temas clásicos de la banda que si bien no superan su material clásico, tampoco hacen que ninguno de sus fans se sienta defraudado. En este “Scoundrel”, El propio Bari Bari se encarga de la mayoría de las labores tanto instrumentales como vocales, acompañado en esto último por su mujer en un par de temas. La verdad es que temas como “Vanished Long Ago” son grandes refugios en el devastado panorama del goticismo patrio, actualmente sobreexpuesto a la artificial y poco virtuosa “cold wave” y al modernismo efímero donde todo vale si eres lo suficientemente “cool”. “Fly Away”, cantado por la Sra. Galvin, nos transporta brevemente a un ambiente circense y evocador. Me recuerda de pasada a Cocteau Twins y otras bandas similares del sonido 4AD, para pasar directamente a “Nocturne”, tema a medio tiempo con un sonido de guitarra bastante menos...