FRANK THE BAPTIST: Road Omen (Alice In… 2019)

Si algo es complicado a día de hoy es sacar buen material en los tiempos que corren, en los que parece que las modas pasajeras y la falta de inspiración son la nota dominante en la mayoría de los casos, pero si encima le sumas a esto la capacidad de poseer un estilo propio, ya se convierte en una ardua tarea bastante compleja de ver en estos nuevos tiempos en los que las piezas del puzzle encajan con cada vez más dificultad.

Tras cuatro discos, Frank the Baptist siguen teniendo la facilidad de ser reconocibles desde el primer acorde. Directamente, se podría decir que te pueden gustar o no gustar, pero personalidad tienen, y mucha.

Siempre pensé que ellos podrían definir de motu proprio el sonido “steampunk”, más que gótico, debido a su sonido añejo, sus continuas y variadas referencias “vintage”, y su imagen de piano bar con olor a opio y a Bourbon.

Tras las aventuras y desventuras de Frank, en el proyecto “crooner” Telegram Frank, y tras una larga temporada dedicado a otros menesteres, el capitán Frank ha vuelto a salir de la tripa de la ballena para arrojarnos este nuevo disco, llamado “Road Omen”, con nueva banda y con un buen soplo de brisa marina en forma de grandes canciones, de hecho las mejores de su carrera, y que mantienen impoluto el sello de la casa como si alguien dudase de que no iba a ser un auténtico lanzamiento de Frank the Baptist.
El primer arponazo llega de la mano del primer sencillo “Second Halloween (you better run)”, debidamente salpimentado con un sugerente vídeo en el que el mensaje mandado a la audiencia es bastante más sugerente de lo revelado en el título de la canción.

Para ser honestos, me parece el clásico disco que se escucha de principio a fin, como un todo. No hay bajones, no hay temas de relleno y, sin excederse en minutaje, tampoco se queda corto.
Desde el primer trallazo tras la intro con “Like Vandals Did (when in Rome)”, hasta el tema final llamado “The Lotus”, un tema de siete minutos y medio que, sin ninguna prueba irrefutable de ello, me trae a la mente los medios tiempos de los Doors, por ese aire medio tiempo y esas estrofas quejumbrosas, creando un ambiente único.

Once temas sin concesiones al aburrimiento ni a melodías ya escuchadas, entre las que llama la atención una versión “Franktizada” del clásico de los Misfits “Die, die, my darling”, muy a medio tiempo con un aire resacoso que le da un toque muy original a este clásico atemporal.

“Road Omen”, entra al oyente desde la primera escucha, tanto si eres fan del grupo, como si es la primera vez que oyes hablar de ellos. Hoy en día, me parece su mejor disco y, como ya pasó con los franceses Soror Dolorosa, estoy deseando que paseen sus nuevas canciones por aquí para poder disfrutarlas con más intensidad.

Altamente recomendado como revulsivo contra el indie y el monosinte programado imperante hoy en día.

Espíritu